Opinión

La visita de AMLO a la refinería

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, llegó al aeropuerto de Tampico a las 10 de la noche del sábado pasado en un vuelo de Viva Aerobús. Viajó con él la secretaria de Energía, Rocío Nahle.

Por su parte, el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Octavio Romero Oropeza, había llegado desde temprano de la jornada sabatina al sur de Tamaulipas para coordinar los últimos detalles de la visita presidencial a la refinería de Ciudad Madero.

Tal como acostumbraba desde que era dirigente partidista y candidato, Andrés Manuel López Obrador se hospedó en el hotel de siempre: ‘El Posada de Tampico’, propiedad del empresario y ex alcalde porteño Álvaro Garza Cantú, hermano de Ramiro Garza Cantú.

Al día siguiente, a las 9:10 horas, Andrés Manuel López Obrador ingresó por la Puerta Número Uno de la Refinería Madero. Aunque hubo distintos grupos manifestándose a las afueras de la planta refinadora, la Suburban color negro en la que viajaba no se detuvo. Debido a los tiempos electorales que le exigen no hablar con los ciudadanos, el primer mandatario se fue directo hacia el interior.

Adentro, una camioneta Sprinter ya estaba lista, en espera de su llegada. AMLO subió a la unidad y, de inmediato, comenzó el recorrido por cinco de las plantas que se encuentran en reparación o que ya han sido rehabilitadas. Algunas de esas plantas en rehabilitación son la Catalizadora Dos, la Combinada Maya y la Coquizadora.

En tres ocasiones, el vehículo se detuvo para que el presidente descendiera y observara con calma las plantas en reparación. Por supuesto, los trabajadores que estaban de turno, no desaprovecharon la oportunidad de acercarse con López Obrador para saludarlo y platicar con él.

Tras recordar la figura del general Lázaro Cárdenas y la expropiación petrolera de 1938, en una de esas charlas con los trabajadores el primer mandatario expresó: ‘No vamos a dejar de apoyarlos hasta que logremos la autosuficiencia, que ya no compremos la gasolina, no vamos a andar vendiendo crudo y comprando gasolina, vamos a procesar toda la materia prima’.

Con su acostumbrado tono pausado, AMLO subrayó: ‘Por eso la rehabilitación de la refinería; por eso la construcción de la nueva refinería de Dos Bocas y otras cosas más… para tener capacidad de procesar todo el crudo, ya no comprar la gasolina, el diésel, los petrolíferos’.

Embalado, explicó su proyecto: ‘Eso va a requerir de modernizar las plantas que tenemos, mantenerlas e invertir y que se garantice el trabajo, porque esto lo tenemos que hacer con ustedes, los técnicos, ya no como era antes, si no más por administración, que directamente se contrate, trabajadores de base o transitorios, pero que haya trabajo aquí, ese es el propósito’.

Después, el presidente de México lanzó una pregunta al grupo de trabajadores petroleros: ‘¿Van a ayudar?’. Al unísono, la respuesta fue inmediata: ‘¡Sí, claro!’. Los obreros de Pemex aplaudieron al tabasqueño.

Luego del recorrido por las plantas, Andrés Manuel López Obrador se dirigió al edificio administrativo para encabezar la junta de trabajo privada. Ahí estuvieron, por supuesto, la secretaria de Energía, Rocío Nahle, y el director general de Pemex, Octavio Romero.

Programada originalmente para que la junta de trabajo durara alrededor de una hora, la reunión se prolongó media hora más. Octavio Romero expuso la situación general en que se encuentra Pemex y, en particular, la refinería Madero tras los avances registrados en la reactivación.

Al concluir la reunión de trabajo, el presidente de la república salió de la refinería y se volvió a topar con los manifestantes, entre ellos, jubilados del Seguro Social y trabajadores de Hules Mexicanos (una empresa que fue propiedad del gobierno). Algunos morenistas despistados, los que siempre protestan, también anduvieron por ahí.

Obvio, la Suburban negra no se detuvo y se enfiló hacia el aeropuerto de Tampico, al que ingresó por el aeropuerto privado. De ahí, el presidente se trasladó al avión comercial que lo llevó a la Ciudad de México tras una gira de tres días por cuatro (Tula, Salamanca, Cadereyta y Ciudad Madero) de las seis refinerías de Pemex.

¿Cómo se encuentra la refinería Madero? En comparación con el virtual cierre en el que se hallaba a finales del sexenio de Enrique Peña Nieto, la planta refinadora volvió a la vida. Entre el segundo semestre de 2017 y los primeros seis o siete meses de 2018, la refinería reportó cero producción. Ni un barril de crudo procesado. Ni uno.

Al final del peñanietismo, a duras penas la refinería Madero alcanzó una producción de 30 mil barriles de crudo procesado. No obstante, la producción de gasolina, diésel y turbosina estaba por los suelos.

A dos años y medio de gobierno de la Cuarta Transformación, la refinería Madero ahora produce, en promedio, 95 mil barriles de crudo procesado, lo que deriva en la producción de 60 mil barriles de gasolina magna, 25 mil barriles de turbosina y solo 6 mil barriles de diésel.

La meta establecida, ya con las plantas reparadas o prácticamente rehabilitadas, es que la refinería Madero alcance el próximo año, 2022, una producción de 130 mil barriles de crudo procesado. Ese es el compromiso de Pemex.

Otro de los compromisos asumidos ayer, por cierto, fue la urgente reducción de las emisiones de gas de la planta refinadora, así como la rehabilitación de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, la que requiere de una fuerte inversión económica a fin de disminuir los niveles de contaminación que genera.

¿Fue productiva la visita de AMLO a la refinería Madero? Se puede decir que sí, sí lo fue.

La entrevista con Beatriz Paredes por los noticieros del Canal 10.1

La inteligente y experimentada senadora priista Beatriz Paredes Rangel estuvo ayer en Tampico para ‘echarle porras´ a su amiga, Paloma Guillén, candidata del PRI a la alcaldía jaiba.

En entrevista que concedió al equipo de noticieros del Canal 10.1, la ex gobernadora de Tlaxcala abordó los temas políticos y electorales de actualidad. Por ejemplo, afirmó que ‘la iniciativa Zaldívar’ es anticonstitucional. La calificó como un ‘albazo legislativo’

Señaló que si la gente sale a votar el próximo 6 de junio existe ‘una enorme posibilidad’ de que la oposición, en coalición, ‘limite el peso de Morena en la Cámara de Diputados’.

Hoy será transmitida la entrevista por los noticieros (entre ellos, el matutino ‘Contraste’) del Canal 10.1 de Tampico. Véala. Se la recomienda EL KIOSKO.

Por cierto, Paloma Guillén estaba muy contenta con la visita de apoyo y respaldo de Beatriz Paredes. Ellas fueron compañeras en la Cámara de Diputados como integrantes del Grupo Parlamentario del Revolucionario Institucional.

Ramiro Ramos estuvo el fin de semana en la zona sur

Quien también anduvo por el sur de Tamaulipas para sostener una serie de reuniones fue Ramiro Ramos Salinas, ex líder del Congreso del Estado en el periodo 2013-2016 y presidente estatal del PRI. Como se comentó en esta columna en días pasados, Ramiro Ramos quiere ser gobernador y… ¿saben qué? Tiene todo un proyecto bien estructurado.

Además, el priista, oriundo de Nuevo Laredo, lo mismo dialoga con empresarios que con choferes de taxis. Sí, el sábado, por ejemplo, llegó al restaurante del Hotel Hotsson (antes Camino Real), ubicado en la Avenida Hidalgo, en… ¡¡¡taxi!!!

Ramiro Ramos se declara listo para el 2022. En una próxima colaboración, EL KIOSKO abundará a detalle sobre el proyecto del ex diputado local a la gubernatura de Tamaulipas.

Llegó la semana del desafuero

El 26 de abril llegó: hoy, la Sección Instructora de la Cámara de Diputados dictaminará si el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, es inocente de los cargos que le imputa la Fiscalía General de la República… o si se comprueban los delitos que son materia de denuncia.

Si es así, si la Sección Instructora que preside Pablo Gómez dictamina a favor del juicio de procedencia, entonces la Cámara de Diputados se convertirá en Jurado el próximo (es lo más probable) jueves 29 de abril.

Las siguientes horas y los próximos días serán tensos e intensos y, seguramente, serán parte de un capítulo especial de la historia reciente de Tamaulipas.

Y para cerrar

A la par de la visita presidencial a la refinería Madero, se registró un operativo especial y en total sigilo, manejado casi a nivel de ‘Secreto de Estado’: personal del gobierno federal se dirigió al restaurante ‘El Porvenir’ y compró la deliciosa jaiba a la Frank’ (con todo y las ‘tortillas’ de queso) que tanto le gusta a Andrés Manuel López Obrador.

El operativo especial fue exitoso: ‘La jaiba a la Frank’ fue entregada en el aeropuerto internacional de Tampico a ‘ya saben quién’.

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